LAS PUERTAS DEL INFIERNO TAMBIÉN SON VERDES
-Venid a casa de un escribano, donde firmaréis, un recibo con el compromiso de que, si para tal día no habéis pagado, entregaréis en cambio una libra justa de vuestra carne, cortada por mí del sitio que mejor me pareciere...
Huyes despavoriada ante tal salvajada increible y, poco más allá, aparecen cosas conocidas: Un paraguas, una mesa de disección, cámaras fotográficas, anteojos, cientos de lápices con punta y sin punta, una máquina para moler carne, un espejo antiguo como el que usan los brujos, cordones de zapatos, una guitarra sin cuerdas...Todo dentro de ese espejo que ahora te refleja corriendo, eterna en gerundio, dejando tu rastro de sangre...y el escribano, aspirando tu aroma fragante...Otra Rosa Roja que ya ha hecho suya.
Armando Cristóbal
Moscú-Varsovía-La Habana
domingo, 3 de febrero de 2008
EL MAGO
Tal vez yo fui El Mago en tu otra historia
tal vez un sueño que se movió en tu cintura
carne y hueso.
Tal vez la abreviatura
de un hombre que aprendiste de memoria
tal vez yo fui la etapa transitoria
que te hizo falta ayer para escribir.
Que fui tu karma
tu Loco
o el ofir
éso nunca lo sabrás
sino lo admites...
sino vuelve a ser y te tepites
en el ciclo de amar hasta morir
Pero sino sabes qué fui
sino descubre la mano que te roza
me nombrarás ajena a cada cosa
que existimos
nada te dí
tan sólo la historia que escribí
para que tu mano lo descifrara
la hiciera suya
y luego la contara
en voz de un místico poema
Yo fui El Mago que urdió la estratagema
para que el verso suyo te encontrara.
Frank Upierre Casellas
2 de frebrero 2008, El Cairo, Egipto
tal vez un sueño que se movió en tu cintura
carne y hueso.
Tal vez la abreviatura
de un hombre que aprendiste de memoria
tal vez yo fui la etapa transitoria
que te hizo falta ayer para escribir.
Que fui tu karma
tu Loco
o el ofir
éso nunca lo sabrás
sino lo admites...
sino vuelve a ser y te tepites
en el ciclo de amar hasta morir
Pero sino sabes qué fui
sino descubre la mano que te roza
me nombrarás ajena a cada cosa
que existimos
nada te dí
tan sólo la historia que escribí
para que tu mano lo descifrara
la hiciera suya
y luego la contara
en voz de un místico poema
Yo fui El Mago que urdió la estratagema
para que el verso suyo te encontrara.
Frank Upierre Casellas
2 de frebrero 2008, El Cairo, Egipto
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)